Actualmente Vacía: $0.00

Armando Correa- noviembre 22, 2025
- De Comment 0
Límites que abrazan: cómo poner reglas sin dañar el vínculo con tu hijo
Decir “no” a tu hijo puede sentirse como una pequeña traición al corazón. Ves su carita, su enojo, sus lágrimas… y dudas. ¿Seré muy duro? ¿Lo estaré lastimando? ¿Y si piensa que ya no lo quiero?
Si esto te suena familiar, respira. No estás solo. A casi todos los padres nos duele más poner un límite que a ellos recibirlo.
Los límites no son castigo, son protección.
― Armando Correa
El error más común: confundir amor con permisividad
Queremos ser padres conscientes, amorosos, cercanos… y sin darnos cuenta empezamos a ceder. Permitimos cosas que antes no permitíamos, dejamos pasar actitudes por cansancio, evitamos conflictos por “no hacer drama”.
El problema es que un niño sin límites claros no se siente libre, se siente perdido.
Y cuando se siente perdido, aumenta su ansiedad, su irritabilidad y su resistencia.
Un límite claro le dice:
“Estoy contigo, yo sostengo el rumbo.”
El límite sano no grita, guía
Poner un límite amoroso no requiere gritos, amenazas ni castigos severos. Requiere presencia, claridad y coherencia.
Un límite sano tiene tres ingredientes:
Calma
Respeto
Firmeza
La combinación perfecta entre amor y estructura.
¿Qué aprende tu hijo cuando pones límites con amor?
Más allá de obedecer, tu hijo aprende a:
Reconocer reglas.
Gestionar frustraciones.
Respetar acuerdos.
Sentirse seguro.
El límite no lo reprime, lo organiza.
El límite en 3 pasos
Prueba esta técnica sencilla y poderosa:
Conecta con su emoción
“Sé que quieres seguir jugando y es divertido.”
Marca el límite con claridad
“Y ahora es momento de bañarnos.”
Ofrece una opción dentro del límite
“¿Quieres llevar tu cochecito o tu osito al baño?”
Este enfoque reduce la resistencia y le da sensación de control sin perder estructura.
Cuando proteste… mantén la calma
Sí, se va a enojar.
Sí, puede llorar.
Sí, puede decir “no quiero”.
Y está bien.
Tu papel no es evitar que sienta, sino acompañarlo mientras aprende a regularse.
No necesitas convencerlo, solo sostener con amor.
Reflexión
Pregúntate con honestidad:
¿Estoy evitando conflictos por cansancio?
¿Digo que sí cuando debería decir que no?
¿Pongo límites por enojo o por cuidado?
Cada respuesta consciente te acerca a una crianza más sana y más ligera.
Decir “no” no te hace un padre frío.
Te convierte en un padre que guía.
El límite claro no rompe el vínculo, lo fortalece.
Porque tu hijo entiende que hay un adulto amoroso que sabe dirigir cuando él aún está aprendiendo a hacerlo.
Criar no es complacer todo, es enseñar con amor.
Es sostener incluso cuando tiembla tu corazón.
Es decir “no” con voz firme y mirada amorosa.
Y aunque hoy no lo agradezca… mañana será la base de su seguridad emocional.
Porque los límites que abrazan también forman adultos seguros, íntegros y con paz interior… y eso, querido papá y mamá, vale más que un berrinche temporal.
Armando Correa
Armando Correa es un mentor estratégico reconocido por su habilidad para acompañar a personas y organizaciones en procesos de crecimiento real. Su trayectoria une experiencia, metodología y un profundo entendimiento del comportamiento humano, permitiéndole guiar a sus alumnos hacia resultados concretos y medibles.
Como mentor certificado por la STPS y CONOCER-SEP, Armando forma parte del equipo académico del Colegio de Estrategas, donde imparte cursos, talleres y entrenamientos bajo estándares internacionales. Su enfoque combina claridad, estructura y una visión humana del desarrollo, ayudando a cada participante a descubrir su potencial, tomar decisiones con certeza y ejecutar con estrategia.
Armando se distingue por transformar conceptos complejos en herramientas prácticas que elevan el liderazgo, la responsabilidad y la capacidad de acción. Su método integra valores esenciales como el respeto a las jerarquías, el equilibrio entre el dar y recibir, y la construcción de una identidad profesional sólida.
En el Colegio de Estrategas, su misión es formar individuos capaces de pensar con propósito, actuar con inteligencia y avanzar con confianza hacia sus metas personales y empresariales. Su acompañamiento inspira, ordena y potencia… Más de uno sale diciendo: “Esto era justo lo que necesitaba”.
Armando cree firmemente que cuando una persona entiende su camino y domina su estrategia, transforma su vida y expande su impacto. Ese es el corazón de su labor como mentor: ayudarte a dar el siguiente paso, y el que sigue, hasta lograr aquello que te propusiste.



