Cuando tu Hijo No Obedece…

Cuando tu hijo no obedece: lo que realmente está pidiendo y no sabe decir

Tu hijo te mira, escucha lo que dices… y aun así hace lo contrario.

Y en segundos aparece esa mezcla peligrosa de cansancio, frustración y ganas de gritar que juraste que ya habías superado… Ajá, otra vez.

“¿Por qué no me hace caso?”

“¿Le tengo que repetir todo diez veces?”

“¿Me está retando?”

Estas preguntas son más comunes de lo que imaginas. Pero la respuesta no siempre está en la conducta… sino en la emoción que la sostiene.

.

La educación es el pasaporte al futuro, porque el mañana pertenece a quienes se preparan para él hoy..

― Armando Correa

Desde la Crianza Funcional, entendemos que la conducta es un mensaje, no un ataque personal.

La desobediencia no siempre es rebeldía

Entre los 4 y 10 años, los niños aún están aprendiendo a regular sus emociones, entender límites y expresar lo que sienten. Muchas veces, cuando “no obedecen”, no están tratando de desafiarte, sino de comunicar algo que no saben poner en palabras.

Puede ser:

  • Necesidad de atención.

  • Sensación de inseguridad.

  • Frustración acumulada.

  • Cansancio emocional.

  • Deseo profundo de conexión contigo.

Antes de corregir, conecta

Uno de los errores más comunes es intentar imponer autoridad desde el enojo. Subimos el tono, amenazamos, castigamos… y sí, quizá obedecen en el momento, pero el vínculo se debilita.

En cambio, cuando conectas primero, todo cambia.

Conectar no significa permitir todo.

Significa mirar a tu hijo y decirle con calma y firmeza:

“Veo que estás molesto, pero igual necesitamos cumplir este acuerdo.”

Firmeza con amor. Presencia con claridad.

¿Qué hay detrás de su “no”?

Cuando tu hijo responde con un “no”, pregúntate internamente:

  • ¿Está cansado?

  • ¿Se siente ignorado?

  • ¿Está sobreestimulado?

  • ¿Necesita contención?

En lugar de reaccionar, respira. Obsérvalo. Escúchalo.

Muchas veces, lo único que necesita es sentirse visto para cooperar.

El puente de conexión

La próxima vez que no obedezca, prueba este sencillo ejercicio:

  1. Baja a su nivel visual.

  2. Coloca una mano suave en su hombro.

  3. Pónle un nombre a lo que ves:

    “Veo que estás enojado, ¿quieres contarme qué pasa?”

  4. Después establece el límite con calma:

    “Entiendo cómo te sientes, y aun así necesitamos recoger los juguetes.”

Este pequeño gesto transforma la relación y reduce la resistencia.

Recuerda esto mamá

Tu hijo no necesita un comandante, necesita un guía.

No necesita miedo para obedecer, necesita seguridad para confiar.

Cada momento difícil es una oportunidad para enseñarle cómo gestionar sus emociones, cómo relacionarse con el mundo y cómo tratarse a sí mismo cuando crezca.

Y sí, habrá días en que pierdas la paciencia… somos humanos. Pero cada vez que eliges volver a la calma, estás sembrando algo poderoso en su corazón.

Reflexión

Educar no se trata de controlar, sino de comprender.

Cuando cambias el enfoque de dominar a acompañar, tu hijo deja de sentirse atacado y comienza a sentirse visto.

Y un niño que se siente visto, empieza a escuchar.

Respira. Estás aprendiendo junto con él. Y eso, créeme… también es crianza consciente.

Comparte el artículo

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
X
Email
Armando Correa

Armando Correa es un mentor estratégico reconocido por su habilidad para acompañar a personas y organizaciones en procesos de crecimiento real. Su trayectoria une experiencia, metodología y un profundo entendimiento del comportamiento humano, permitiéndole guiar a sus alumnos hacia resultados concretos y medibles.

Como mentor certificado por la STPS y CONOCER-SEP, Armando forma parte del equipo académico del Colegio de Estrategas, donde imparte cursos, talleres y entrenamientos bajo estándares internacionales. Su enfoque combina claridad, estructura y una visión humana del desarrollo, ayudando a cada participante a descubrir su potencial, tomar decisiones con certeza y ejecutar con estrategia.

Armando se distingue por transformar conceptos complejos en herramientas prácticas que elevan el liderazgo, la responsabilidad y la capacidad de acción. Su método integra valores esenciales como el respeto a las jerarquías, el equilibrio entre el dar y recibir, y la construcción de una identidad profesional sólida.

En el Colegio de Estrategas, su misión es formar individuos capaces de pensar con propósito, actuar con inteligencia y avanzar con confianza hacia sus metas personales y empresariales. Su acompañamiento inspira, ordena y potencia… Más de uno sale diciendo: “Esto era justo lo que necesitaba”.

Armando cree firmemente que cuando una persona entiende su camino y domina su estrategia, transforma su vida y expande su impacto. Ese es el corazón de su labor como mentor: ayudarte a dar el siguiente paso, y el que sigue, hasta lograr aquello que te propusiste.

Deja una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *